11 feb
19
A modo de despedida…
Aún es pronto para que me salgan las palabras con facilidad. Aún así lo intentaré. El martes falleció mi padre, D. José María Sanz Tallón, que fue Concejal del Ayuntamiento de Majadahonda,llevando las competencias de Obras, Medio Ambiente, Limpieza, Seguridad y Protección Civil, víctima de una larga enfermedad.
Durante ese periodo siempre tuvo vigente que su cargo era para dedicarse a su pueblo, cosa que hacía con todo su alma. Siempre buscaba el beneficio para su gente, los majariegos, sin buscar nada a cambio. No había horas para atender a los ciudadanos, el teléfono en casa sonaba durante todo el día, incluso a altas horas de la noche cuando había algún problema importante. Recuerdo con especial intensidad la noche que mataron a Fernando Bertolá, muy cerca de nuestra casa. Eran las 4 de la mañana del 27 de junio de 1.997. Una llamada rompió el silencio de la noche. La memoria borrosa hace que recuerde cómo mi padre se vistió deprisa y salió casi sin cerrar la puerta de casa. No volvió a casa hasta la hora de comer del día siguiente. Solía actuar de la misma manera siempre que se requería su presencia. Siempre solícito a cualquier ciudadano que necesitase ayuda, comentaba que era su obligación, que para eso le habían elegido.
En los años que tuvo funciones como edil, obtuvo algunos logros notables, como fue la puesta en marcha de la unidad de Protección Civil de Majadahonda, obteniendo muchos premios y méritos como por ejemplo con su ayuda en la catástrofe de Biescas. Fue durante algún tiempo una de las agrupaciones de voluntarios más importantes de España, tanto en volumen de voluntarios como en equipamiento, contando incluso con unidad de perros o subacuática. Así mismo fue parte importante en la implantación de medidas medioambientales, de educación vial y medioambiental a los jóvenes y niños, así como de recogida selectiva de residuos. Otro de sus éxitos fue el conseguir recuperar los bienes de la Agrupación Musical “La flor del día” que habían caido en manos privadas y que tras años de mala gestión estaban prácticamente embargados. En los locales que anteriormente se situaba hoy está el Centro de Mayores de Majadahonda.
Siempre nos inculcó que el espíritu de sacrificio hacia los demás es una de las cosas más importantes que se pueden hacer en esta vida. Como hijo que soy, puedo decir que estoy satisfecho de los valores que me ha inculcado y que cualquiera que le hubiera conocido mínimamente sabrá que es así. Se nos fué un gran hombre, una gran persona con grandes valores, un gran padre. Siempre nos quedará en la memoria. D.E.P.